PROMESAS A OLVIDAR
Quien
no le ha prometido alguna vez a su corazón no hacerlo de sufrir, y quien no ha
prometido no volver a mentirse a sí mismo y vuelves a caer en la red de tu
propia promesa imposible de mantener… Quien no se ha sentido traicionado a sí
mismo por no cumplir los deseos de gritar al mundo que quieres sentirte libre
de todo mal sin mirar atrás… Pero las quimeras son eso… sueños imposibles de
alcanzar porque todo camino que se recorre ya no se puede desandar, porque si
se dan pasos atrás todo lo invertido de tiempo y de vida queda en el olvido y
ya nada puede volver a ser como hubieras querido que fuera… todo queda en un
estanque en el que el agua no deja de crecer hasta conseguir hundirte…
No,
es la negación de que el Si es imposible, pero a quien le importa si tu
consigues tus metas realmente… somos el ombligo en el que crecemos y al final
solo queda lo que cada uno haya conseguido por sí mismo, sin importar si los
demás han recorrido el camino que querían recorrer ni si han disfrutado las
experiencias que deseaban vivir… Somos seres egoístas por naturaleza, es
irremediable…
Habéis
visto la caja tonta últimamente… seguimos guerreando en pleno siglo veintiuno,
seguimos mirando al otro lado, seguimos sufriendo los desvanes de los que manda
en la casa de los leones, seguimos creyendo en el cuento de Alíbaba y los
cuarenta ladrones… Pero la realidad es que somos conformistas, yo el primero, y
mientras tengamos una ducha caliente al día, un plato de sopa caliente y una
cama con un techo donde dormir y dejar volar nuestros sueños, lo demás está de
más…
Por
mucho que tengamos días tristes, en los que la furia nos saque los demonios del
estómago y queramos salir corriendo, al final somos tan susceptibles de
nuestros propios miedos que seguimos cobijados en el rincón de nuestro sofá amoldado…
Realmente somos lo que somos porque queremos serlo, porque quien quiere cambiar
su vida, la cambia radicalmente sin mirar atrás, sin represalias pero sin
dudas, sin miedos, sin pensar en el ombligo de nadie…
Pero
realmente cuando nuestro corazón esta tan socializado y estamos tan encriptados
en un lugar y en un rincón de este planeta que consideramos que es nuestro, se
nos va la vida en cuidarlo para no perderlo porque no sabemos lo que puede
haber al otro lado… aunque pensemos que puede que si sea lo que ansiamos… o
puede que no… y de ahí vienen los instantes en que piensas… he roto mis
promesas de ser un rebelde sin causa en busca de mi camino de baldosas
amarillas…
Y
tampoco hay que llorar por ser así, tampoco hay que tener miedo de querer sentirse
protegido en la madriguera de nuestro propio ombligo, es tan respetable como el
que desea cruzar la frontera y romper con los moldes impuestos por la sociedad,
pero la realidad es otra y al final todos buscamos la tranquilidad del fuego de
nuestro hogar.
Siempre
se ha dicho que más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer, y
sinceramente si lo piensas y lo analizas, el ser humano desde sus orígenes siempre
ha buscado su lugar en el mundo y a ser posible lo mas confortable que se pueda…
De ahí que cuando encuentras ese huequecito en el que te sientes el
protagonista de la novela, ahí decides que vas a amoldar el sofá a tus
posaderas y harás de la caja tonta el mago de oz de tu vida…
Y
si nos revelamos y apagamos nuestra apatía con un vino y la luz de una vela,
con una charla en la comida o en la cena, con unas caricias eternas, con una
sonrisa sincera, con un te quiero a tu manera… y si dejamos que la felicidad
invada nuestro lugar en el mundo y encontremos el camino de baldosas amarillas
que nos lleven a ese mundo de Oz donde solo existe el respeto, el compromiso y
la sinceridad con nosotros mismos…
Antes
dije que las quimeras simplemente son sueños por cumplir… Pero y si hacemos que
se cumplan… Y si unimos nuestras fuerzas para conseguir que seamos un poco más
humanos… Nada es imposible cuando el propósito y las ganas son más fuertes que
la costumbre de cada día… Prometámonos que vamos a luchar por nuestras promesas
incumplidas… por nuestros deseos en el olvido… Todo es posible si lo deseamos
con fuerza y pasión… Que la vida son dos días… Así que bailemos, cantemos,
gocemos y seamos nosotros mismos… Finem faciamus annis et damnis ...

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