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lunes, 14 de noviembre de 2022

LA SONRISA INFINITA

 


LA SONRISA INFINITA

Caminamos día a día, desde que nuestros ojos se abren de par en par para encontrarnos de nuevo con la realidad de nuestro amanecer, y dejamos de lado los sueños de Edipo y de los dioses del viaje astral. Volvemos a nuestras deudas, a nuestros problemas de los quehaceres de cada casa, de los agobios de todo lo que nos rodea y forma esa espiral eterna como un infinito que nunca acaba… Esa nómina que cada mes llega con menos cifras a la derecha, esos índices económicos que cada día crecen en nuestra contra, este verano que se está haciendo eterno sin dejarnos respirar y llenar nuestras macetas del verdín de esa agua que ya debería haber regado nuestro jarro de paciencia…

Y luchamos por conseguir nuestro lugar en el mundo, y peleamos con uñas y dientes, hacemos paradas en el camino para tomar aire y seguir empuñando la esperanza como bandera de que todo cambiará, pero nada de eso sucede y nuestra espera nos desespera mientras gritamos que no somos dueños de nuestro propio destino… Aunque seamos los más ciegos en el país de los videntes y no tengamos los reaños de dar ese puñetazo en la mesa con el que dejemos claro que lo nuestro es nuestro y nadie nos lo puede negar…

Un anochecer más en la mochila, un nuevo lunes al sol que se oscurece mientras el reloj vuelve a marcar el segundero ahogadizo hasta marcar ese momento en el que debamos tomar el camino al matadero que nos está esquilmando la vida entre cafés de maquina a mitad de la jornada y un almuerzo frio y distante de los que más queremos… Miramos a quienes nos rodean y vemos la desesperación en sus ojos, están sumidos en  nuestra misma espiral de tristeza, somos el batallón de los olvidados, aquellos que parece que no tienen derecho a obtener la bandera de la alegría fuera de los muros de su hogar…

Las represalias de quienes nos legislan no dejan a medias el grito silenciado de nuestras gargantas, y una vez más volvemos a ese lucha sempiterna que nos deja agotados, sin darnos de nuevo la razón aunque sepamos que estamos en el camino indicado, pero su intolerancia nos acorrala, nos aprisiona y nos vuelve a dejar sumidos en la oscuridad de nuestra propia luz eterna…

No es tan distante la puerta, y cada paso que damos con fuerza nos acerca más a encontrar en nuestros sueños de Edipo lo que tanto anhelamos, lo que tanto deseamos, que no es un sueño imposible querer alcanzar la tranquilidad para poder lograr la felicidad de ese paraíso prometido, que no es otro que sentirte profeta en tu propia tierra…

El paso de romper la división y sentirnos uno es la única solución a la lucha eterna, crear puentes por los que alcanzar la frontera y derrocar al enemigo de nuestra verdadera tristeza… Dejar de ser esclavos de nuestros pensamientos y lograr que todo el que desea vernos bajo el yugo de la opresión, deje de sentirse poderoso y doblegue sus fuerzas abandonando sus artimañas de rapiña…

Todo es posible, si creemos en nosotros mismos, si tenemos Fe en lo que realmente deseamos, si realmente lo visualizamos y trabajamos para que nuestros objetivos se cumplan, para que por fin y de una vez por todas, esa risa infinita que nos ahoga por dentro, se libere y sea el inicio de nuestra gran verdad, que somos únicos y como tales debemos marcar nuestro propio camino sin que nada ni nadie nos pueda dejar atrás… 

Somos dueños de nuestras propias decisiones, somos dueños de nuestro propio destino, somos los creadores de nuestro único camino… Sonriamos infinitamente, sonriamos desde el corazón, sonriamos con la verdad… Aquí o en cualquier lugar del mundo… Lo conseguiremos… seremos esa Risa Eterna que nos abrace por dentro…

 

 

 

 

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