LA LUCHA INFINITA
Crecemos y nos involucramos en crear una vida, que no sabemos ni cómo ni cuándo, pero la creamos, o geneticamente ya nos viene dada, con nuestras características, nuestras aptitudes y actitudes, nuestro propio sello de calidad por decirlo de algún modo.
Y empezamos a aceptar, que todo tiene un precio, que todo tiene un valor y un mérito, y no el que nosotros mismos nos queramos imponer, si no el que la propia sociedad nos impone… Estudiamos en algo que creemos que nos va a abrir las puertas de la percepción, y sin embargo, estamos abocados a nuestro propio fracaso, porque realmente no creemos en lo que estudiamos, porque lo que la sociedad impone en su proceso de estudio no a todos o a todas les motiva por igual, no todos podemos ser Einstein, ni todos podemos ser Lorca, pero a todos nos obligan a capacitarnos de unos conocimientos que quizás por nuestra genética o nuestra capacidad no son los más adecuados.
Tenemos que fortalecernos primero como personas, y no basar nuestro aprendizaje en adquirir unos conocimientos científico prácticos que no han servido en esta vida nada más que para demostrar que nada es imposible y todo es infinito, pero siempre debemos recorrer la vida a paso lento pero seguro, y de nada nos vale que nos eduquen en la meta de que tenemos que ganarnos la vida, para después perdérnosla…
El ayer ya ha pasado y no puedes recuperarlo, por eso solo vive este instante, se feliz ahora con lo que tengas, con lo que hagas, con lo que tengas previsto en este instante, motívate con lo que más te haga sentirte tu, a ti mismo, un café recién hecho, una lluvia constante que relaja tus sentidos, un paseo al atardecer, salir a correr por donde más te plazca, sentarte en el sofá de casa con un buen libro, bailar las canciones de tu disco preferido… pero haz de cada momento tuyo, no hagamos nada por nadie… solo existe el yo, porque realmente cada persona es un mundo, y cuando nos vayamos, nos iremos igual que llegamos… nada es para siempre, pero todo es infinito…
No seamos esclavos de las decisiones de otro, con las que esa persona busque su disfrute personal a costa de nuestra estabilidad emocional… cada ser debe ser libre de decidir por sí mismo, por su tranquilidad, por su propio bienestar, nadie ser esclavo de las decisiones de otro, así solo conseguimos acrecentar esta irascibilidad inherente de la sociedad en la que vivimos, así solo conseguiremos derrotarnos a nosotros mismos…
Ya no hay armonía ni estabilidad, vivimos en un continuo estrés, que solo nos llena consumiendo como si fuésemos maquinas sin corazón ni sentimientos, nos dejamos engañar por nuestros propios pensamientos que nada tienen que ver con la luz que tuvimos al nacer. Somos presas de nuestro propio destino… pero como bien dije antes… nada es para siempre y todo es infinito… aun hay esperanza de creer en nosotros mismos… aun hay fuerza en nuestras almas y en nuestro corazones para luchar por lo que a este mundo vinimos…
La felicidad no es un mito inalcanzable… tan solo está al
alcance de nuestras propias manos, solo tenemos que desear vivir sin miedo y
por nuestro propio camino… luchemos por ese infinito… somos luz… somos vida…
somos nuestro propio destino…

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