EL EQUINOCCIO CADUCO
Todo empieza donde todo acaba, se acentúa la luz nocturna de una luna que abandona las claras noches de verano, el reloj empieza a dar paso a la caída de la tarde antes de que el sol rinda pleitesía a la tristeza de mi presente.
Los calores anaranjados y ocres se apropian de mi ventana, y una brisa fría empieza a refrescar la mente dispersa que me nubla los pensamientos y no deja de evadirme de este folio en blanco que quisiera llenar con la obra mas completa de la literatura, pero no deja de ser un triste boceto de lo que quisiera que fuera...
Mil pensamientos invaden de nuevo mi espacio exterior, y mil dudas llenan de intensidad mi interior, buscando la deidad de las musas que me lleven hasta el paraíso de las letras prometidas, donde todos los versos verdaderos son conquistados por este junta letras que solo quisiera vivir del presente sin un futuro que conquistar.
La melancolía de la caída del equinoccio esquiva los romances de verano y deja a un lado hasta la próxima explosión de primavera las alegrías de las promesas cumplidas en aquellos jardines del Edén que siempre terminan conquistando los corazones de los viejos creadores de las noches de acuarela y pincel que te prometían cuando apenas vislumbrabas tu reloj de arena florecer...
Y ahora todo de nuevo es templanza y humedad, la luz a medias en el umbral de tu casa y el triste leñero esperando que la próxima borrasca traiga brasas a su hogar para reavivar de nuevo el calor en invierno... Y es que todo acaba para volver a empezar, y cuesta mas que nunca sintetizar las ideas para no dejar que el caminante abandone la senda y sigamos recorriendo los caminos infinitos que nos lleven hasta ultreia...
Esos sueños de equinoccio donde la verdad esconde lo profundo de ese beso manifiesto en el rocío de cada amanecer, ahora mas frio que cuando la flor de primavera nace al encuentro de tu alegría, pero ahora solo queda esperar a que la nieve cubra tu rostro de intensidad, para que todo vuelva a tener sentido... Es tan esquivo este tiempo, que cuando cierras los ojos, y los vuelves a abrir, ya los colores ocres han conquistado la caída de los gigantes que en canícula creían ser los señores de mi tiempo, y ahora la hoja caduca escribe versos en la base de tu vientre como si fueras a recorrer ese limbo eterno que me deja lleno de dudas cuando la oscuridad se adueña de mi tiempo...
La brisa fría vuelve a recorrer mi rostro, mi pluma pide que el tintero vuelva a llenar su alma de pensamiento y que deje mi alma en este folio que va tomando la forma que el caduco equinoccio le quiera dar... Soy esclavo del tiempo, soy ese eslabón perdido que dejamos atrás en el compás de las olas que saltamos mirando al mar, soy esa fresa prohibida que regó mi cuerpo de deidades, soy todo rincón del pensamiento que no quiso y ahora quiere volver a empezar, soy tan efímero y abstracto que ni yo mismo me entiendo, pero en eso esta la riqueza de los junta letras, que ni siquiera nos entendemos a nosotros mismos, lo cual nos llena mas aun de valor el que dejemos para nuestra eternidad los versos mas profundos escritos por la eternidad... y más si el equinoccio se ha hecho dueño del espacio de mi ventana...
La obra ha tomado forma y una vez más las musas se han adueñado de mi ser.. bailemos pues y dejemos que el tiempo corra, que aun esta todo por hacer... pronto llegará la deidad del invierno... donde todo volverá a volver...

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