EL
DIA QUE MORÍ...
El día que me toco
saldar cuentas con la vida y poner los pies en el camino al nuevo destino que
tenía en mi ruta para volver a vivir, la verdad que no me venía bien, entre
otras cosas porque tenía varios asuntos por resolver y todo el que me conoce
sabe que no me gusta dejar cosas a medias, además estábamos entrando en
primavera y es la época que más gusta porque soy inquieto y no me gusta parar
mucho en casa, y ya con el calorcito que empieza a llegar a mediados de marzo,
apetece más aun estar viviendo mi tiempo como a mí me gusta
Tenía pendiente
estrenar la obra en la que estaba inmerso, ya que actuar es una de las
aficiones que más me gustan en la vida, lo hago por sentirme vivo, por sentirme
realizado, lo hago para que mi reloj no tuviese tiempo de marcarme el compás
del segundero…
Además, deje en el portátil
mis estudios de enigmas y de misterios que tanto han llenado mi vida de verdad,
aunque para muchos sean historias de fantasmas… Que no se yo quien son más
fantasmas si los que dicen que no están vivos o los vivos que dicen que están viviendo,
pero viven cada día como un sinvivir…
Pero si hay algo, o
mejor dicho alguien que de verdad me da miedo de dejar aquí es a mi compañera,
a mi otra mitad, la que me complementa cada día, con sus miedos, con sus
rarezas, con su carácter, pero el conjunto de ella, me hace estar más con los
pies en la tierra que volando como muchos enamorados, ya que el amor no
consiste en volar por las nubes y divagar sin razonar cada gota de tiempo que
consumimos, sino que el amor es la fuente de la que hay que nutrir de vida la relación
de cada día…
También estoy pensando
en que en la mesa de mi escritorio deje ese proyecto de novela sin terminar,
así que apuntaré en mi agenda de cosas por hacer para hoy, antes de partir, que
tengo que llamar a mi pupilo para contarle que dejo para el ese regalo que sé
que le hará ilusión, está volviendo a reencontrarse con su pluma y su tintero y
sé que le vendrá bien retomar su camino de letras alquímicas con la historia
que yo empecé tiempo atrás… Ah y también dejo anotado que de mi biblioteca
personal podrá nutrirse de todas las enseñanzas que ya estaba adquiriendo y de
todo lo que le queda por aprender…Sigue tu camino Caballero…
Y por cierto, hablando
de enseñanzas, no puedo dejar a mi Llama Ángel sin dejarle en sus manos toda la
energía y la luz que me sea posible para que siga descubriendo y perdiendo el
miedo a ser lo que ella sabe que es y debe ser… Sigue tu camino sin miedo que
sé, que como tu, pocas personas creen y han creído en mi…
Y hay que ver que he
intentado dejar todo en orden, pero siempre se quedan cosas por organizar,
tareas por terminar y encima creo que me he dejado la luz de la habitación encendida…
pero seguramente que mi nuevo estorbo lo agradecerá, aun es pequeño y sé que le
da un poco de miedo la oscuridad…
Que misterio es esto de
morirse, venimos a este mundo a disfrutar y a pasarlo lo mejor posible, y hay
personas que no se dan cuenta de lo bonita que es la vida con solo pensar en lo
positivo y dejar las penas a un lado, es como yo digo siempre, si tiene
solución, ¿para que te preocupas?; si no tiene solución, ¿para qué te
preocupas?... Pinta una sonrisa en tu cara, agarra tu bolsa o cartera, y sal al
mundo a pegarle bocaos… Que esto de morirse no conviene, así que dejemos de
pedir tanto que la vida se nos acabe, que ahora me ha llegado el momento y me
quedan mil historias más por vivir, sé que se me ha acabado el tiempo y ya no
puedo volver atrás… Pero viví como quise, hice lo que deseaba y amé como pude…
Lo demás son cuentos del Mas Allá…
… A TI, MI FARO Y MI GUIA… A TI MAESTRO…

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