miércoles, 30 de noviembre de 2022

LA SOLEDAD ENCONTRADA

 



LA SOLEDAD ENCONTRADA


Cuando el silencio se rompe y escuchas ruido, en ocasiones entre ese sucesivo ruido que no dejas de recibir en tu campo auditivo, hay algún mensaje que te indica que tu almacén psicológico está colapsado y debes parar. Debes parar por tu bien, por tu salud mental, porque ya tienes la retina llena de momentos quebrantables de tu bienestar, porque has recibido demasiada carga en esa espalda que no deja de lamentar los momentos efusivos en que no controlas tu templanza y te dejas llevar tu efusividad y por tu inconsciente queja de que no se están haciendo las cosas como a ti te gustan, pero eso no significa que no se estén haciendo bien, aunque tu preferirías no estar en desacuerdo.

En esos momentos, es cuando te buscas a ti mismo, en tu pensamiento, en tu descanso del guerrero, cuando el ruido solo está en tu cabeza, y las batallas forjadas durante el tiempo pasado, se cruzan por tu memoria como los capítulos de esa serie interminable que no dejas de terminar un episodio cuando otro vuelve a empezar y te engancha de nuevo a la caja tonta… Y ahí es donde se producen los choques y los golpes mentales que te derrotan y te nublan el pensamiento… Hasta que colapsas y ya no le vuelves a dar al botón del siguiente por qué ya no quieres querer mas…

Y te buscas, y no te encuentras, y rebobinas y piensas, en cada uno de los momentos que has vivido y te han restado, en cada una de las frases que dejaste salir de tu persona, en cada instante que sabes que podías haber estado más fino, pero aun así no lo estuviste  y ahora ya no puedes dar marcha atrás… a los actos, hay que ser conforme y firme y aceptar la derrota con honestidad cuando te derriban y tener los bemoles de volver a levantarte y aguantar… en eso consiste esto, en no dejar de avanzar por muchas veces que la vida te quiera volver a derribar…

En ocasiones, nos empeñamos a coger un camino, que aunque todo nos demuestre que ese camino no es el indicado, nos encabezonamos en tomar la ruta de la izquierda, que aunque ves que el sendero es tenebroso y no pinta bien, tú te empeñas en tirar por ahí, a ver que nos vamos a encontrar, cuando sabes de sobra que el lado contrario al final se ve la luz del túnel… pero nada, que erre que erre… y al final me la vuelvo a pegar y de nuevo a volver a volver… de nuevo a iniciar el reset que me deje respirar…

Por eso, de vez en cuando, en la vida, hay que pararse a analizar, a pensar, a tener la mente fría y el pulso en su compas, para no tener que volver a empezar, que oye cuando te equivocas solo queda rectificar, pero aun asi, lo mejor es pararse y buscar la propia soledad encontrada que te haga llegar a donde tu quieras poner la meta donde sentirte tú mismo y encontrar tu propia estabilidad.

Si alguna vez necesitáis encontraros con vuestra soledad, solo os queda darle a vuestro propio stand by y dejar todo lo innecesario y lo que te hizo errar atrás, pedir la comprensión de todos aquellos seres que comparten vuestro camino y os quieren de verdad y hacerles entender que ahora estáis con la mejor compañía que podríais estar, que no es otra que vuestra propia soledad buscada y encontrada… Y dar gracias a todos los que os sabrán esperar para volver a volver…

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