Miro mi ventana, la que me traslada al mundo, que en mi caso es un patio verde con una piscina que ya toma colores verdosos que auguran un otoño temprano, y las primeras gotas de lluvia son las protagonistas en el cristal, rebotando una y otra vez, con una característica propia de un nido de hormigas obreras en las que la constancia es su principal característica.
La monotonía por costumbre me lleva a este folio en blanco digital, donde ahora en pleno siglo veintiuno, atrás quedaron las plumas, los pergaminos y el papel, para dejar constancia de tus pensamientos alquímicos y literarios, dando paso a unas máquinas impersonales y sin vida pero que desarrollan con mas difusión todo lo que pensamos, obramos y decidimos los seres humanos, a pesar de que cada día que pasa, el espíritu, los valores, y las ganas de soñar están mas vacías que nunca y le puede mas la partida a la creatividad y a la constancia, la apatía, la desidia, la monotonía y la desgana.
Leyendo prensa, que también cada día se hace menos porque el papel como dije antes se quedo en los tiempos del siglo veinte, te das cuenta de que ya hoy día todo vale, nada queda a los respetos de los cánones sociales. Y ya si invades tu hogar con la sombra triste de la caja tonta, nos convierte a todos en seres espectrales sin capacidad de decisión ni razonamiento, aparte de que guían nuestro día a día como su antojo les parezca. Guerras, hambre, miseria, incultura, desorden, quiebras, calamidades, penas, llantos, injusticia, libertinaje, des humanización...
Hoy día preferimos tener la pantalla de smart tv mas grande del mercado y la que tenga las mejores y mas novedosas prestaciones, pero miramos al fondo de nuestra pared del salón, y nuestra biblioteca es lo mas pequeño de casa, y ese amigos y amigas mías es nuestro verdadero problema. Nos hemos convertido en seres irracionales, que no pensamos por nosotros mismos, dejamos que otros lo hagan, que otros decidan que, cuando, como y donde. Cuando nuestra librería es mas pequeña que nuestra caja tonta, ahí radican nuestros verdaderos problemas...
Pan y circo decían antiguamente en Roma, cuando el Cesar quiso contentar a las masas para tenerlas controladas, ya que si consentía que el pueblo pensara por si mismo, culturizándose, aprendiendo, enseñándose, aplicándose las reglas naturales de la propia vida, entonces el pueblo se volvería contra todo aquel que quisiera esclavizarlo, y para ello creo el formidable coliseo, que arquitectónicamente era una maravilla, pero social y culturalmente aparto a las masas de todo aquello que les hiciera pensar por si mismos...
Pero con el paso de los siglos, el ser humano se ha convertido en un ser apático, abandonado a su des razonamiento, a dejarse influenciar por los pensamientos de otro, ya sean de un lado o de otro, de un estilo o de otro, pero la imposición de unos pocos mejor preparados porque no se dejaron avasallar han conseguido dominar el propio mundo y gobernar las miserias de los demás.
Cuando un grupo unido permite que un solo hombre divida y controle la masa, es porque ese grupo se ha dejado abandonar a su suerte, y ha permitido que teniendo la capacidad y el conocimiento suficiente para no hacerlo, otro con el poder otorgado apáticamente por todos, gotita a gotita dañe la esperanza y la paciencia de todo el bloque en conjunto, pero lo que no sabe el destructor, es que si algún día, la Fe vence a la apatía, liderada por las ganas de sentirse libres y valorados como sociedad avanzada, el conjunto en unión y represalia se alzarán en su contra y siempre se sabe que un grupo unido es indestructible.
Mientras seguiremos mirando por las ventanas de casa como la vida pasa, haciéndonos esclavos de la monotonía, presos de los años y los daños, sumisos de nuestra propia pena y abandono por no creer en nosotros mismos, por no unirnos como sociedad en conjunto capaz de destrozar el arma masiva mas potente del planeta, que no es otra que el radicalismo y la soberbia de unos pocos, que se creen los dueños del mundo, pero tranquilos... San Martín le llega a todos... Todo tiene un límite y cuando la sombra se haga tan oscura que tengamos que abrir los ojos para ver la realidad, es cuando dejaremos de ser esclavos de nuestro propio tiempo... Alea jacta est...

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